
Medir el tiempo y el espacio es una necesidad imperante del ser humano, entendidos no solo como dimensiones físicas, sino como procesos cognitivos y operativos esenciales para el pensamiento. Kant sugiere que el espacio y el tiempo no representan conceptos de una realidad externa, sino que son constructos de la sensibilidad humana. Así –tiempo y espacio– son percibidos desde la individualidad, son flexibles, maleables y representan las categorías donde ocurre la existencia. De ahí la necesidad de medirlos, calcularlos y ordenarlos en unidades que nos permitan comprender la complejidad del mundo fenoménico.
El trabajo de Georgina Bringas ha explorado este tema a profundidad a través del reconocimiento del espacio y tiempo por medio de la experiencia personal, con el objeto de identificar y elaborar patrones que funcionan como unidades de medición al tiempo que representan paisajes visuales imaginarios.
Su más reciente exposición en la Galería Le Laboratoire, parte de la noción de la acción nacida de la vibración del vacío, como una búsqueda de significado al tiempo que establece una relación entre el espacio y el vacío como una evolución natural de la "ausencia total", hacia la de un escenario dinámico y complejo. Contrario a la intuición, el vacío no es la nada sino el estado fundamental del espacio.

La repetición y la variación, se reflejan en las piezas con patrones geométricos con un estilo cercano al Op Art que contrastan con sus dibujos líquidos, realizados a mano alzada. No se trata de encontrar conceptos predefinidos, sino a medida que la vibración del vacío se transforma en energía, la obra queda expuesta sugiriendo un lenguaje que casi se parece a una una escritura que surge a partir del movimiento y el tiempo/ritmo que sugieren.
La sucesión rítmica de formas construidas a partir de líneas, hilos o estructuras formadas con reglas de madera, crean sutiles secuencias de capas frágiles y vibraciones leves, casi imperceptibles. Sin embargo, mantenen su naturaleza material. La recomposición de simples objetos puede ser pensada como una acción que nos acerca y aleja de la vibración del vacío. En esta línea, el artista y curador, David Miranda, al hablar del trabajo de la artista, recupera el principio de incertidumbre, para entender lo complejo de la 'no representación' de elementos en el espacio y del silencio como lo 'no vacío'. La realidad es, en realidad, irrepresentable; de ahí la necesidad de una abstracción, y en el caso de Bringas, una reconstrucción geométrica de lo real.

Si nosotros establecemos, a modo de semejanza, que el proceso de medición, el resultado final y el valor medido, son un medio de ampliar y complementar la capacidad sensorial del hombre y, que esta capacidad está asociada con su actividad cerebral, podemos decir que medir es aprender. Continuando con este razonamiento que medir es aprender o adquirir el conocimiento de alguna cosa, llegamos al saber que es conocer dicha cosa y, por lo tanto, entramos en una secuencia de acontecimientos vinculados entre sí, que, conducen al mejoramiento y al constante crecimiento de nuestro entendimiento.
Georgina Bringas
Bringas utiliza esquemas y formas similares, sin embargo, en cada una de sus piezas, reordena y cambia, dimensionando el espacio, el color y la orientación, creando nuevos juegos de líneas y planos que parecen estar en permanente movimiento.
El cambio, según Heráclito, es un movimiento continuo que provoca una lucha y tensión. En este sentido el cambio es un proceso, nunca un estado, al igual que la realidad, es mucho más que una presencia, es un constante proceso, un continuo flujo, una vida, en el sentido etimológico, de energía, inquietud y movimiento.
Así sucede con algunas de las piezas de Georgina, lo que se presenta como rígido, no lo es, y la estabilidad o inmutabilidad de sus líneas, son sólo apariencia; porque el verdadero sentido de las cosas sólo se encuentra cuando se ve más allá de las formas y se las reconoce como realidades en un devenir continuo.
En la obra de Bringas hay una rítmica del gesto que se repite y se reproduce en secuencias que se desplazan creando patrones que son el testimonio de las oscilaciones y ritmos de la vibración. Es la acción nacida de la vibración del vacío como un proceso creativo que se desenvuelve a través de la experimentación y la exploración íntima que se expande en el espacio y hace eco en el movimiento, que es uno y muchos a la vez.
Gabriela Galindo
Diciembre, 2025



Georgina Bringas: estudió la Licenciatura en Artes Plásticas en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. Desde 1996 ha trabajado con video, instalación, dibujo y escultura, entre otros soportes, como recursos para investigar la percepción del espacio, el tiempo y sus representaciones plásticas. Representar el tiempo y espacio por medio de unidades comunes. Forma parte de la selección de artistas latinoamericanos de Abstraction in Action Sayago & Pardon Project. Obtuvo mención honorífica en el Festival Internacional de Arte Electrónico Vidarte (2003), Selección en el Festival de Artes Electrónicas del Banco Internacional de Desarrollo (BID) en Washington DC (2004). Obtuvo la residencia de Producción Artística AIR The Drake en Toronto, Canadá (2006) y fue seleccionada en la VIII Bienal de Monterrey FEMSA (2007).
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