Melancolía. Cortometraje 16"
La migración, forzada o voluntaria, es sin duda una experiencia que tiene un potente impacto emocional definitivo, implica no solo el desplazamiento, el desprendimiento y la pérdida, sino también, la búsqueda de nuevos arraigos dentro de un viaje íntimo que va desde la propia historia hasta la adaptación y asimilación a partir del encuentro con otras culturas. Esta asombrosa hazaña de transculturalismo y la capacidad de crear culturas nuevas y nuevos lenguajes complejos, producto del intercambio entre formas distintas de pensar y estar en el mundo, es el tema central que aborda Mina Bárcenas en su muestra Los Bártulos, que forma parte del proyecto Un Escarabajo en la Biblioteca, una serie de intervenciones artísticas en la biblioteca de la galería Patricia Conde bajo la curaduría de Patricia Lagarde.
En esta muestra, el acto de migrar se manifiesta como una metáfora del movimiento que nos deja la huella del recuerdo, de los espacios perdidos, de los objetos abandonados y de la separación de las personas que amamos. Sobreponerse a la conmoción de vivir como una persona desplazada requiere de una enorme fortaleza y de la capacidad de desligamiento de una parte de nuestra historia, no solo de todos esos bártulos que nos fueron significativos, sino también de lo no perdido, de lo recuperado y lo reconstruido. Ceslaw Milosz en la introducción que escribió para el libro Exilio de Joseph Koudelka nos recuerda que, decir adiós al propio país de origen, a sus paisajes y costumbres, nos lleva a una tierra de nadie, es una libertad que aterroriza y nos deja como único remedio, para no perder el rumbo, el crear un rumbo propio, un nuevo norte, un este, un oeste y un sur propios.
Los Bártulos. Fotografía.
La Biblioteca. Fotografía.
La Librería. Fotografía.
Bárcenas registra los parajes de transición y busca nuevas significaciones dentro de este tránsito del desplazamiento, un cambio no sólo en términos de la propia identidad, sino también en el ámbito común de lo reconocible, de lo familiar. Y es aquí donde el papel que desempeña la memoria en la recuperación y recreación de la identidad, enfatiza los modos en que las experiencias del pasado se construyen y son construidas por esas nuevas identidades en el presente. Las piezas que componen la muestra Los Bártulos, expresan un profundo sentido de añoranza con un dejo de melancolía. La artista explora distintas dimensiones del sentido del movimiento y retrata la experiencia a través de la idea del viaje como la encarnación de una gama de emociones, desde la pérdida y el deseo, hasta la capacidad de sobrevivir a lo desconocido y la fuerza para convertir la vivencia del desarraigo en un nuevo afincamiento.
Nacida en La Habana y radicada en la ciudad de Mérida, dos ciudades tan cercanas en lo geográfico y tan distantes en su linaje, sin embargo, algo tienen de semejantes y hasta podrían ser vistas casi como ciudades hermanas que comparten el dolor del colonialismo, así como la obstinación por mantener sus tradiciones. Para Mina, Mérida ha sido también el punto del no-retorno, la vía de acceso a un nuevo hogar y el punto de salida para llegar a otros lugares, a un mundo de ilimitadas posibilidades. Es ahí donde conoce a un extraordinario y generoso personaje, José Luis Rodríguez de Armas mejor conocido como El Chino, cubano migrante, museógrafo, curador crítico y gestor, con quien establece una profunda amistad y el registro de ello queda plasmado en la fotografía central de la muestra en la que vemos una toma de su extraordinaria biblioteca, legado del Chino a su entrañable amiga.
La biblioteca es el espacio que le da cabida a la muestra, los libros son, no sólo el paisaje, sino el leitmotiv en el que giran las piezas y la narrativa que une a todas es el texto que las acompaña. Inspirada por el texto Je me souviens de Georges Perec quien a su vez retoma el I remember de Joe Brainard y en especial al texto Yo también me acuerdo de Margo Glantz que hace un homenaje a estos dos, Bárcenas nos comparte una serie de frases a partir del recuerdo que funciona como un grupo de imágenes detonadoras de evocaciones y experiencias.
La memoria es la construcción mental de un archivo personal de experiencias y el recuerdo será el vehículo para reconstruir la narrativa de nuestra historia. La reproducción de la sensación que produce el objeto recordado, el aroma o la esencia de un tiempo pasado que prevalece, es de igual manera una forma de reapropiación tanto como una vía de escape emocional de lo perdido.
Recuerdo que llegué a una península plana y horadada.
Recuerdo que el cielo pesa mucho allí.
Recuerdo que aunque se convirtió en casa, soy huésped.
Recuerdo que soy isleña.

Una de las joyitas de esta muestra es el libro de artista titulado ¿Nos llevará el tren?, montado a manera de acordeón y finamente encuadernado, está compuesto por un fotomontaje de un horizonte larguísimo en la ciudad de Mérida, imagen de un territorio irrecuperable que en toda su pacífica planitud encierra una enorme multitud de preguntas o protestas o incomodidades. Desde la idea del tren como ese vehículo que nos lleva de un lugar a otro, que nos permite recorrer todos los mundos, hasta la referencia al Tren Maya, proyecto gubernamental que ha tenido más detractores que defensores, e incluso, me remite a 'La Bestia' conocido como el tren de la muerte, que se refiere a la red vial de trenes de carga del norte de México utilizado por migrantes sudamericanos con el objetivo de alcanzar el añorado sueño americano. Al final, por lo menos en estas tierras, cuando decimos "me llevó el tren"... créanme, no es cosa buena.
Otra de las piezas que me cautivaron es un cortometraje titulado Melancolía que nos invita a recorrer los parajes del trayecto que va desde la casa de la artista en la ciudad de Mérida hasta el mar del Cuyo, localizado en la punta de Yucatán y uno de los más cercanos a Cuba. Todo viaje es una búsqueda y en este caso, se trata de un viaje íntimo sobre la propia historia personal como la anticipación de respuestas a partir del encuentro con otra cultura que ha sido apropiada. Es un recorrido por la melancolía en sus diferentes matices y asume un lenguaje visual polifacético al narrar sin palabras una experiencia tempestuosa del acto de construir un hogar por la falta de hogar, como un acontecimiento que se tambalea entre el exilio y el vagabundeo. No solo es el mirar las separaciones como si fuese un espejo retrovisor, sino como procedencia, como origen, porque en la búsqueda del movimiento, del cambio y de la pérdida, siempre está la remembranza conservada, la reminiscencia y la ceremonia. En estos estados de transición, el viaje se dirige hacia la herida para crear una mirada que recuerda. El arte nos devela y revela el sentido de la vida a través de lo efímero, de lo cotidiano, de la ropa que cabe en una maleta o del primer libro que compramos. El registro que hace Mina Bárcenas nos permite la comprensión de los diversos procesos continuos que ocurren entre el recuerdo y el olvido, así como las diversidades inestables de experiencias y subjetividades de una vida en tránsito. Dentro de estos registros podemos ver una fotografía en blanco y negro, intencionalmente granulada, de la fachada Art Decó de La Moderna Poesía, una de las librerías más famosas de Cuba que después de cerca de 100 años hubo de cerrar sus puertas. Y de nuevo siento ese aire nostálgico que permea el aire que respiro en esta muestra.
Estos bártulos nos conducen a mirar lo humano desde lo ajeno, como objetos que parecen estar involucrados en un viaje no tangible pero indiscutiblemente vivido. Transitamos por la nostalgia profunda de su verdadera esencia hasta la búsqueda de esos recuerdos que están íntimamente conectados con la propia identidad y las formas en que entendemos nuestras relaciones con el mundo. Si nos preguntamos por qué el arte esta unido intrínsecamente a la memoria, podemos responder: porque todos vivimos como cuerpos en un lugar a la vez, porque queremos saber qué pasó, qué sucedió, qué empezó y qué se acabó, qué se perdió y qué se recuperó, y cómo se relaciona todo esto con nosotros mismos. Ya sea que produzca una narrativa singularmente personal o una historia colectiva, o ambas, siempre se pone en tela de juicio lo que recordamos y por qué, y nos permite acercarnos a la forma en que la memoria está íntimamente conectada con nuestra identidad y la forma en que entendemos la relación con nuestro estar en el mundo.
Los Bártulos. Vista de la instalación.
Los Bártulos. Vista de la instalación.
Los Bártulos. Vista de la instalación.
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