
Paul Auster escritor estadounidense de gran reconocimiento cuenta con una extensa bibliografía que comprende diversos géneros, entre ellos ensayos, novelas, guión cinematográfico, biografía y crítica periodística. Sin embargo, Auster no solamente se destaca en el ámbito literario; además tiene una vertiente social y política que tuvo cierta incidencia en la coyuntura social de E.U.A., gracias a su intervención artística en programas de difusión de ideología de centro-izquierda.
Nacido en Newark, (New Jersey) el 3 de febrero de 1947. Con estudios en la Universidad de Columbia, donde recibe una beca para finalizar sus estudios superiores en París en la Sorbona. Durante su estancia en París, Auster comienza a estudiar francés y trabajó como traductor (algunos de los textos los firmó con pseudónimos). En su traducción sobre la poética del destierro, de Paul Celan, Auster reconoce la importancia del lenguaje como el fundamento esencial de la expresión humana: "Me siento feliz con los extranjeros, donde quiera que voy, extranjero también es mi casa/ (...)" Auster se da cuenta de ese sentimiento encontrado de temor y atracción por la soledad y destierro.
Uno de los aspectos que más despierta el interés de crítica y lectores en general, es la peculiar forma Auster de introducir elementos de la vida simple y cotidiana y la maestría para que todo ello se complique por alguna pequeña casualidad de la vida. De ahí las diferencias entre quienes interpretan la obra de Auster, considerándolo como un escritor del género negro y otros, en cambio, lo consideran como un adelantado de la posmodernidad y de la desintegración del individuo. Sea cual fuere Auster es un filósofo de la ficción que se mueve en la cuerda del misterio, hilvanando siempre una intriga compleja para escenificar un mundo que es tan real como absurdo.
Auster, por encima de muchos de los escritores de su generación, tiene cierta influencia en esa especie de angustiado pesimismo que se contrapone al sentido positivo del absurdo que había marcado magistralmente Albert Camus. Los nuevos eventos del pensamiento literario plantean un sentimiento hueco del absurdo de la actualidad, a modo nietzscheano, contemplado con horror y por la imposibilidad de conseguir la felicidad. La esencia con el mundo azaroso que no puede ser comprendido (como en las voces de Rousseau o Heidegger) ya no cabe encerrarse en un espacio propio y previsible.
Los temas recurrentes que aparecen en sus novelas son diversos. La riqueza temática es uno de los aspectos esenciales de Auster, pues en cada una de sus novelas encontramos elementos temáticos en general muy diferentes. Entre los diversos temas encontramos: la ciudad neoyorquina, la soledad, la búsqueda, lo azaroso de la existencia, las identidades ficticias, la predicción del futuro y el azar. El tema de fondo de la mayoría de sus novelas suele ser él mismo, pero siempre visto desde la existencia y la soledad.
Y al estilo Woody Allen, la mayoría de sus historias ocurren en Nueva York. El ambiente de cierta época y la ciudad concreta son fundamentales en sus novelas. Conocer los distintos barrios favorece a la intimidad necesaria en sus tramas. Es también posible reconocer que en muchas de sus obras el narrador es el propio Auster. Es cierto que sus primeros textos el estilo es más sutil, pero en sus últimas obras, lo escribe y describe y el narrador entabla, incluso, conversaciones consigo mismo. Auster utiliza la técnica del artificio, entendido como la compostura de alguna cosa o fingimiento, es decir, que en la fricción irrecusable con la naturaleza de las cosas el artificio puede rozar con la verdad física o moral y dar lugar no tanto al arte como al engaño y a la impostura.
Algunos críticos han destacado la afinidad del autor de "Ciudad de cristal" con la narrativa norteamericana, y han afirmado que en sus novelas resuenan claramente los ecos de poetas de la talla de T. S. Eliot o de novelistas como Melville y Poe. Esto lo podemos entender en tanto que reconocemos el cuidado de las tramas impecables acompañadas de una poética completamente personal.
Auster no reconoció públicamente sus influencias literarias, pero sabemos que admiró y leyó con intensidad a Kafka, Gombrowicz, Beckett, Melville y Dickens, además de los grandes rusos como Dostoievski y Tolstoi. En la novela de Auster reside la complejidad, pero también la búsqueda común, con alguna variante o un matiz muy personal que podemos encontrar en la novela clásica decimonónica y el gusto por los grandes maestros del género policiaco que influirán de forma determinante en sus elecciones temáticas y un didactismo de apariencia realista.
A pesar de la tendencia general a conocer la obra de los escritores a través de la lente de obras pasadas, cuando no anteriores, y a menudo influenciadas, nos atreveremos a afirmar que Auster se acerca a este aparato narratológico por caminos propios, prácticamente inéditos en la literatura pretérita. Paralelamente, alzar la vista y contemplar en perspectiva panorámica las obras contemporáneas de los autores más destacados que han trabajado conjuntamente con la automatización de las narraciones, nos va a permitir aseverar que, aunque sí forman parte de un mismo paradigma literario, la teoría arquitecturada por estos autores, parafraseando a Gasset, es introducida en el multicultural mundo literario al margen de los miembros de esta comunidad.
Podríamos establecer dos grupos claramente diferenciados dentro del conjunto de los autores que han optado por la utilización de este complejo dispositivo virtual: aquellos que, como Auster, programan la trama posible, tejiéndola con sutileza, crueldad e interconexión; y aquellos otros en los que este entramado, más espeso y compacto, adquiere una condición cuasi aristotélica, creando tramas impenetrables, de difícil interpretación. Auster en cambio, teje y entrelaza puntos en una trama concreta que surcará las frías aguas de la historia que posiblemente se desenvolverá en todas direcciones para sumergirnos en los intrincados dedales que cosen y conectan el intricado tejido de atentados, coartadas y pistas.
La obra de Auster parece haber marcado el influjo de nuevos autores en la literatura de la década de los ochenta, entre ellos podríamos destacar a Don Delillo, Richard Ford, Bret Easton Ellis, Jay McInerney, entre otros. En cuanto a autores de la década de los noventa, podríamos argumentar que un autor como David Peace (aunque su estilo difiere mucho del de Auster) ha recibido un importante influjo por los libros de Auster. Se cierra pues, la última frontera del legado de Auster, ha dejado una huella honda y definitiva.
La literatura de Paul Auster ha situado al autor, en mi opinión, como uno de los mejores narradores contemporáneos en habla inglesa y que ha traspasado lenguas y barreras culturales.
SOBRE EL AUTOR
Gabriela Galindo: estudiosa del arte y la filosofía. Tiene la Maestría en Filosofía y es candidata a Doctora en Filosofía por la UNAM. Cuenta con una especialidad en impresión gráfica y grabado por la Scuola Internazionale di Grafica di Venezia y con más de 50 artículos publicados sobre arte y filosofía. En 1995 fue una de las fundadoras de la Editorial Tule Multimedia, empresa pionera en la edición electrónica. Ha trabajado por más de veinte años en el campo del diseño editorial a través de la empresa de servicios editoriales TripleG: Arte y Diseño. Fue una de las fundadoras y colaboradora de la revista electrónica sobre artes visuales Réplica21. Actualmente es la fundadora y coordinadora editorial de El Rizo Robado.
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