La reciente presentación de Patti Smith nos dejó extasiados… por lo menos a algunos, pues creo intuir que unos cuantos se encontraron con la sorpresa de que el evento no fue un concierto, sino una acción poética. Prueba de ello, es que los videos que pude encontrar en las redes de su presentación en la Ciudad de México lo único que registraron fue el final cuando Patti cantó, siempre con entusiasmo sí, las famosas Because de Night y People Has the Power… un poco para mandarnos a casa sin reclamar.
Por más de una hora Patti leyó y recitó sus textos acompañada de la acción sonora que la seguía con armonía y la maravilla de los videos y gráficos que crearon la atmósfera precisa para cada palabra que decía.
Confieso que tenía la intención de grabar algo, pero no soy amiga de los teléfonos y estaba tan inmersa que lo olvidé.
Afortunadamente encontré algunos fragmentos de presentaciones en otros países, muy similares a lo que vivimos la semana pasada.
CORRESPONDENCIAS es un proyecto creado en conjunción entre Soundwalk Collective y Patti Smith. A lo largo de 10 años, han recorrido una gran cantidad de geografías y sus entornos naturales, donde los artistas han descubierto los pasos sonoros dejados por poetas, cineastas, revolucionarios y el impacto del cambio climático.
Con películas en vivo y montajes visuales realizados bajo la dirección de Crasneanscki CORRESPONDENCIAS es interpretada por el propio Stephan Crasneanscki y Simone Merli de Soundwalk Collective, y Diego Espinosa, percusionista y artista sonoro, quienes dan fondo visual y sonoro a la poesía de Smith.
La legendaria Patti Smith de Nueva York se une a Soundwalk Collective para una crónica cruda, explosiva y parecida al trance de lo que significa estar vivo. Las búsquedas espirituales de los poetas del siglo XX Antonin Artaud, René Daumal y Arthur Rimbaud se transmutan en un paisaje sonoro en el que Smith se convierte en un conducto para que cada poeta hable a través de ella, revelando paisajes en los que los exploradores dispuestos pueden encontrar tesoros.
Se trata de un diálogo transformador entre Stephan Crasneanscki, y Patti Smith que representa una confluencia de exploración sonora, visual y expresión poética, uniendo los reinos de la poesía, el sonido y la música lírica con una gran profundidad emocional e intelectual.
Crasneanscki ha estado a la vanguardia de la creación de experiencias auditivas inmersivas que trascienden los límites tradicionales de la música y el arte sonoro. Al capturar y manipular grabaciones de campo de todo el mundo, Crasneanscki invita a los oyentes a embarcarse en viajes sonoros que desafían las percepciones y evocan un profundo sentido de pertenencia. Este enfoque innovador del sonido como forma de narración y compromiso ambiental se alinea con los movimientos más amplios del arte contemporáneo que buscan disolver las barreras entre el artista, la audiencia y el mundo en general.
Patti Smith, por su parte, ha sido una fuerza fundamental en la música y la literatura, mezclando rock con la poesía de una manera que ha cautivado a generaciones. Su trabajo, caracterizado siempre por su profundidad emocional, integridad poética y activismo social, hace eco del espíritu de la generación Beat.
La noche está salpicada de constelaciones coronadas por una banda de luz, cuyo centro galáctico produce la leche del tiempo. ¿Cuándo vamos a beber, niños?
Beberemos cuando se rompa el sello, la princesa se marchite y la diana se cierre. Beberemos cuando las lágrimas de los ojos de las niñas con impermeables formen arroyos inmaculados y sus hermanos nos conduzcan a las aguas bautismales.
El barro de la tierra será nuestro y no habrá nada que no podamos imaginar y por tanto lograr. Construiremos una ciudad en miniatura a partir del palacio de la memoria, pero no un templo para albergar nuestra alianza. Somos nuestra propia casa, la arquitectura viva.
Enviaremos una flota de cometas garabateadas con las palabras del día. Cometas de muselina blanqueada, extendidas sobre brillantes cruces, adornadas con colas ondeantes.
Se las verá flotando por encima de las nubes, todas nuestras esperanzas inocentes e infantiles.
Acechando al objetivo, nuestros arcos indestructibles que tensamos y soltamos. El Sol tendrá el vellón y la carne se caerá, los secretos del Minotauro, el grial de Parsifal y los huesos de los santos serán purificados, entregados a los elementos.
Y estas cosas las vimos escritas en la inmensa pantalla que alguna vez se conoció como cielo. Y estas cosas las escuchamos como profecía en una canción de cuna. La montaña es la montaña. El Señor es el Señor. La ciudad santa no pertenece a nadie. Los montes de Judá no son de nadie. La semilla que da fruto no pertenece a nadie, y nosotros somos la nueva Jerusalén.
Estas cosas están escritas en el viento...
© Patti Smith
The night is dotted with constellations crowned with a band of light, whose galactic center produces the milk of time. When shall we drink, children?
We shall drink when the seal is broken, the princess wilts and the bullseye closes. We shall drink when the tears from the eyes of the girls in raincoats form unsullied streams, and their brothers lead us to the baptismal waters.
The clay of the earth will be ours and there will be nothing we cannot image and therefore accomplish. We will build a miniature city from the palace of memory, yet not a temple to house our covenant. We are our own house, the living architecture.
We shall send up a fleet of kites, scrawled with the words of the day. Kites of bleached muslin stretched over glowing cross-sticks, dressed with flowing tails.
They will be seen drifting above the clouds, all our blameless, childish hopes.
Stalking the target, our bows indestructible, we draw and release. The Sun shall have the fleece and the flesh shall fall away, the secrets of the Minotaur, the grail of Parsifal and the bones of saints shall be purified, committed to the elements.
And these things we saw written on the immense screen once known as sky. And these things we heard as prophecy's lullaby. The mountain is the mountain. The Lord is the Lord. The holy city belongs to none. The Mountains of Judah belong to none. The yielding seed belong to none, and we are the new Jerusalem.
These things are written on the wind…
© Patti Smith
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