Everything Everywhere All at Once, es la película ganadora de la 95ª edición de los premios Oscar celebrada en este mismo mes de marzo. La trama no lineal y algo compleja, presenta una ruptura interdimensional que altera la realidad en distintos universos, donde Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos y su esposo Waymond (Ke Huy Quan), se transportan a infinitos niveles de conciencia con el objetivo de salvar el mundo. Evelyn se pierde entre estos mundos oscuros del multiverso, y a manera de heroína tipo Marvel, debe aprender a utilizar los poderes que ha adquirido en numerosas vidas (pasadas o paralelas) para luchar contra los enemigos del mundo que intentan destruirlo.
La historia comienza presentando la cotidianidad del conflictivo matrimonio Wang, dueños de una lavandería venida a menos. En un día ajetreado, mientras atiende clientes, limpia y revisa las cuentas de la lavandería, Evelyn parece estar a punto de tener un colapso nervioso. Su marido está a punto de pedirle el divorcio, su hija Joy (Stephanie Hsu) llega acompañada de Becky revelando abiertamente su homosexualidad, mientras su padre Gong Gong (James Hong), un anciano que sufre de principios de demencia, le grita desde la puerta que dónde está su desayuno; y para cerrar el día, deben acudir a la oficina de Hacienda pues la implacable funcionaria Deirdre Beaubeirdra (Jamie Lee Curtis) ha descubierto una serie de fraudes fiscales en las cuentas de su negocio.
Justo en el momento de la dura confrontación, en medio de pilas de recibos y papeles, Evelyn es literalmente sustraída por una versión expandida de su propio marido de esa realidad para entrar a un universo paralelo. A partir de ahí, la película se va a transformar en una especie de mezcolanza entre la historia de una mujer desesperada que transita por mundos sacados de la Matrix, donde lo real no es real y los que son no son lo que eran, y va adquiriendo poderes sobrehumanos para combatir, al estilo Jackie Chan, con los enemigos del mundo.
La dirección de Daniel Kwan y Daniel Scheinert que firman a dúo como Daniels, de quienes ya conocíamos su bizarra película Swiss Army Man (en la que un náufrago es salvado por un muerto que no para de pedorrearse), y producida por los hermanos Anthony y Joe Russo, conocidos por sus películas de superhéroes, dejan como resultado un filme poco convencional o tal vez demasiado convencional para el público millenial de emociones líquidas, quienes reconocerán de inmediato las referencias abiertas a películas como The Matrix, 2001: A Space Odyssey, Ratatouille, Kill Bill e incluso la alusión a Crouching Tiger, Hidden Dragon, también protagonizada por Michelle Yeoh.
A lo largo de la historia, partida en tres secciones (Everything, Everywhere y All at Once), la relación de Evelyn y Waymond va alternando entre confrontaciones y revelaciones que van y vienen en medio de los multiversos por los que transitan a brincos ultradimensionales, hasta descubrir que el verdadero eje de todo el conflicto es nada menos que su hija Joy y su alter ego. Joy es en ralidad Jobu Tupaki, que representa a la máxima villana que lo destruirá todo, al tiempo que alterna con esa una muchacha afligida por el conflicto generacional provocado por las relaciones fracturadas de ella con su madre y de su madre con su padre. Desubicada, enojada con el mundo y con un profundo sentimiento de abandono emocional, Joy/Jobu será capaz de reventar todas las capas de los multiversos para mostrar su ira dentro de un mundo donde un bagel gigante se cierne como un agujero negro listo para succionar a todos hacia el vacío.
Lo cierto es que esta película termina siendo un tanto agotadora, cuando las cosas aparentan llegar a una conclusión, más o menos aceptable, volvemos a brincar a otro universo y es como volver al principio de otra historia que resulta ser la misma, pero de otro color (como los trajes de Jobu), pero es igualmente de caótica jugando con un tono, entre serio y kitch, pero acaba por atrapar al espectador.
Sí, tiene momentos brillantes, aunque no le llegan a los Cohen; tiene momentos cómicos, pero un poco fallidos; juega con el imaginario de la ciencia ficción, pero se queda corta comparada con The Matrix y si quieren ver batallas acrobáticas espectaculares, mejor busquen a Bruce Lee o al propio Jackie Chan.
Sin embargo, y a manera de premonición, es una de esas películas que, sin duda, en algunos años se convertirá en película de culto: es lo suficientemente polémica y aún cuanto recurre a convencionalismos cinematográficos, los presenta de un modo un poco alejado del común de los estándares actuales.
Lo que sí es un poco raro es que le hayan otorgado el premio de mejor película en los premios Oscar. No es para nada una película reveladora, emotiva, ni convencional, como suelen ser las elegidas por La Academia. Los actores no son de los favoritos de Hollywood, como el caso de Ke Huy Quan, a quien someramente recordamos cuando era niño en uno de los filmes de la Trilogía de Indiana Jones.
Rara vez vemos que una película que se sale de los estándares sea galardonada con el Oscar, basta recordar que Martin Scorsese no obtuvo ningún premio por Taxi Driver (1976), Raging Bull (1980) ni Goodfellas (1990), tres películas que hoy son consideradas como clásicas. Finalmente ganó por The Departed (2006) que, si bien es muy buena, parece como premio de consolación. Según el ranking de IMDB (Internet Movie Database), un sitio especializado en información del séptimo arte, The Shawshank Redemption (Sueño de fuga, 1994) es la mejor película que se ha hecho en la historia, pero nunca ganó ningún Oscar.
La afamada crítica de cine Thelma Adams había dicho hace tiempo que las películas ganadoras siempre caían en dos de estos convencionalismos: "o bien es una historia de la vida real acerca de un personaje que luchó contra algún tipo de adversidad o injusticia (Spotlight, 12 Years a Slave, Argo, The King's Speech). O trata sobre la actuación y la industria del cine (Birdman, The Artist)."*.
Pues de ahí la sorpresa, Everything Everywhere All at Once no cae en ninguna de las dos.
Gabriela Galindo y Alejandra Romano
Everything Everywhere All at Once (2022)
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